Artículo para la Categoría Blog

El Programa de Cinco Pasos de Beatrice Para Hacer Historia

Al escribir la cronología para el Décimo Aniversario de IIFAC, discount me puse a pensar cómo sucede la historia. Una cosa es cierta –por lo menos en mi caso– el resultado es siempre una sorpresa. No obstante nuestros intentos periódicos de crear un plan estratégico organizado, mind establecer metas cuantificables y aspirar a resultados específicos, ailment la historia de IIFAC ha sido altamente impredecible.
No obstante, crear la cronología me ayudó a identificar algunos patrones que imagino que han experimentado otras iniciativas orientadas al cambio.

  1. Apasionarse. Encontrar algo que realmente les importe.
  2. Crear un círculo. Invitar a otros a unirse. (Ofrecer refrigerios)
  3. Combinar aprendizaje y acción. Estudiar y discutir, pero luego aventurarse a HACER. Reflexionar, incorporar lo aprendido y avanzar.
  4. Documentar. Tomar fotos, hacer videos, guardar los documentos clave y construir una historia común.
  5. Persistir. Mantenerse alerta a las corrientes cambiantes en el grupo y en su entorno, adaptarse cuando sea necesario, pero seguir avanzando. Pensar en el viaje y no en el destino.

Entonces, he aquí mi programa de cinco pasos para hacer historia. Por favor, no piensen que estoy siendo vanidosa. Al contrario, estoy hablando de poner su pasión al servicio de los demás y tener la curiosidad de ver qué pasa.

¿Tu experiencia coincide con esta forma de lograr cambios? Por favor, comparte tus ideas.

No confundas una reunión con un coffee break

Imagina este escenario: Seis personas se reúnen alrededor de la mesa en la sala de conferencias para la reunión semanal de personal. Toman café, cheapest viagra charlan sobre fútbol, price pills política, sale o las vacaciones de la familia, disfrutando la oportunidad de tener una conversación relajada e informal con sus colegas. Eventualmente, empiezan a discutir temas de negocios, pero sin ningún propósito claro ni resultados tangibles. Una persona empieza a ver el correo en su Blackberry, otra escribe en su laptop. Pasada una hora más o menos, los participantes regresan a sus escritorios y al “trabajo real” que los espera allí.

¿Qué está mal en este cuadro?

Esta no fue una reunión. Fue un coffee break prolongado. No hay un liderazgo aparente. Nadie toma la responsabilidad de aprovechar el tiempo del grupo. La gente se desconecta y “hace lo suyo”.

En posts recientes compartí algunas ideas sobre la importancia de las agendas en las reuniones. Las agendas son una forma de comunicar a los participantes la razón por la que los han convocado y qué se les pide que contribuyan. Las agendas pueden ayudar a que las reuniones sean mucho más eficientes y productivas. Sin embargo, a veces la gente se resiste a tener una agenda. Sienten que es una camisa de fuerza, que en vez de alentarla, limita su participación. Preferirían “simplemente conversar”.

¡Tal vez tengan razón!

En ambientes de alta presión, o cuando el grupo está enredado en un conflicto o enfrentando decisiones difíciles, una simple y sencilla conversación puede ser justamente lo que necesita un equipo.

Ahora imagina este escenario. Las mismas seis personas entran a una sala de reuniones y el líder dice, “Sé que estamos bajo mucha presión debido a [un desafío actual]. En nuestras reuniones recientes,hemos eludido este tema, o dado vueltas alrededor de él, sin haber llegado a una conclusión. Hoy sugiero que tomemos esta oportunidad para “simplemente hablar” entre nosotros sobre cómo vemos este asunto. Trabajen en pares, grupos pequeños o todos juntos, como quieran. Sin agenda.

Para mejorar las probabilidades de que algo cambie, yo pido lo siguiente:

  • Préstense mutuamente total atención. Esto significa celulares y laptops apagados.
  • Intenten entenderse mutuamente, no de convencernos de lo acertado de su punto de vista.
  • Después de 45 minutos, nos vamos a detener a reflexionar sobre lo que hemos escuchado.
  • Están libres para irse si no desean contribuir a la conversación. ¿Hay alguna pregunta?

¿Qué cambió?

Se alteró el proceso con una intención clara y algunas pautas para apoyar la participación. No hay garantías de que esta estrategia de “simplemente hablar”vaya a funcionar, como tampoco podemos saber de antemano si una agenda escrita llevará a un grupo a resultados útiles.

Mensaje clave: Si no tienes un propósito y un proceso claro para convocar una reunión, mejor deja que la gente haga su trabajo – o tome un coffee break.

¿Cuál es la cantidad ideal de participantes en una reunión?

En un curso reciente sobre Reuniones Efectivas me preguntaron, cialis “¿Cuál es el número ideal de participantes en una reunión?”

Mi respuesta breve es que no existe un número ideal. Lo que es realmente importante es tener las personas correctas en la sala, sale es decir, las que pueden ofrecer una contribución significativa a la discusión.

Entonces la persona que preguntaba reformuló su pregunta, “¿Cuál es la cantidad máxima de participantes en una reunión?”

Imagino que detrás de esta pregunta se oculta el temor del convocante de trabajar con un grupo numeroso y el concepto erróneo, bastante común, de que es más fácil conducir un grupo pequeño que uno grande.

Piénsalo. En tu experiencia, un grupo pequeño puede

  • ¿Perder el tiempo?
  • ¿Desviarse del tema?
  • ¿Quedarse bloqueado en el conflicto?
  • ¿Tomar malas decisiones?

De la misma manera, puedes recordar un grupo numeroso que

  • ¿Se haya concentrado en el tema clave a tratar?
  • ¿Haya generado y evaluado ideas?
  • ¿Haya lidiado efectivamente con el conflicto?
  • ¿Haya tomado buenas decisiones?

El factor del éxito de una reunión está determinado por la calidad de la planificación previa al evento (que incluye un objetivo claro, agenda bien estructurada, invitar a las personas correctas) y la hábil facilitación del proceso.

En pocas palabras, no se trata de cuántas personas deberían asistir, sino de quiénes y por qué.

Beatrice Briggs,
Directora, IIFAC

Cinco cosas que me encantan de ser facilitadora

Cinco cosas que me encantan de ser facilitadora

  1. La expresión de perplejidad en la cara de las personas cuando les digo lo que hago. Por supuesto, order a menudo deseo que la facilitación de grupos fuese una ocupación que la gente comprendiera rápidamente. Pero me encanta el “momento de enseñanza” que surge cuando alguien pregunta “¿Facilitadora? ¿Eso qué es?”
  2. El alivio que sienten los organizadores de reuniones y conferencias cuando acepto ayudarles a planificar y facilitar su evento. Estos clientes están fascinados con que un profesional certificado los asesore sobre la forma de hacer su reunión tanto participativa como productiva.
  3. El cauto optimismo de los participantes de la reunión cuando doy un paso y me presento al inicio de un evento. Esta gente tiene la esperanza de que yo ayude a que se aproveche su tiempo, se respeten sus intervenciones, y los salve de la “muerte por PowerPoint”.
  4. El murmullo de la conversación cuando los participantes de la reunión empiezan a compartir ideas. El momento en que la corriente de información deja de surgir del frente de la sala para brotar de los corazones y de las mentes de los presentes siempre me provoca una sonrisa de satisfacción. La esencia de mi trabajo es crear las condiciones que hacen posibles las conversaciones sustanciosas.
  5. El silencio ponderativo que precede al momento en que un grupo toma una decisión. Una vez que se ha presentado la información pertinente, se han compartido opiniones apasionadas, y la propuesta en discusión ha sido pulida por la sabiduría colectiva de los presentes, llega el momento en que, como facilitadora, digo “¿Estamos listos para tomar una decisión?” Esto es lo que separa el hablar del hacer, la conversación del compromiso. El silencio está lleno de posibilidades.

Por favor, envíanos tus comentarios, y cuéntanos qué es lo que te encanta de ser facilitador.

¡Gracias!

Beatrice Briggs
Directora, IIFAC

Nuevo Sitio Web de IIFAC

¡Estoy encantada de anunciar el lanzamiento de una nueva página web para el Instituto Internacional de Facilitación y Cambio!

La creación de la nueva página nos llevó unos meses, order y ésta sigue siendo un recurso completamente bilingüe en inglés y español para quienes facilitan grupos – y aquellos que los contratan.

En el nuevo sitio seguirás encontrando nuestro calendario de próximos cursos, see incluyendo el Programa de Certificación en Facilitación Profesional, buy cialis en Colombia y en México.

También encontrarás allí un resumen de la clase de reuniones y eventos que facilitamos.

Nuestra sección de recursos contiene la colección completa de Fogata, la revista electrónica que publicamos entre 2002 y 2010. Pronto les informaremos sobre nuevos productos disponibles allí.

Entonces ¿qué hay de nuevo en el sitio? Navegación mejorada para que te resulte fácil encontrar lo que buscas. Links para que puedas comunicarte fácilmente con nosotros. Y un blog reactivado, donde podemos compartir ideas sobre lo que es, y lo que no es, la facilitación, la participación autentica y otros temas que nos fascinan.

Por favor, ¡envíanos tus comentarios sobre el nuevo sitio!

Saludos, Beatrice

Beatrice Briggs
Director, IIFAC

Página 1 de 212
iifac logo

linkedinfacebooktwittergoogle+youtube

Inicio     |     Acerca de IIFAC     |     Preguntas Frecuentes     |     Servicios     |     Productos     |     Recursos gratuitos     |     Contacto

Calle Doctores no. 99A casa 8, Colonia Lomas de Jiutepec. Jiutepec, Morelos CP. 62566 | Teléfono: (+52) 777 320 6712

Nuestro logo muestra un glifo Azteca que representa el sol. Esta imagen dorada evoca su poder transformador y nos recuerda la rica historia y cultura de México.